domingo, 27 de noviembre de 2011

Muy pinche, tan pinche como sea posible...



Él no es un tipo lindo, tampoco físicamente muy agraciado, no tiene autos, ni casas, tampoco viaja porque no tiene ni un puto centavo, ni siquiera tiene trabajo, mucho menos realidades hermosas para compartir con cualquier hijodevecino que se cruce en su camino, lo mejor de su vida son las historias que se inventa, y últimamente esas historias son pura mierda. Está realmente jodido, pero sabe que podría ser peor; si piensa con calma se le pueden ocurrir hasta 20 formas diferentes para estar más en el hoyo.
Es que no lo entienden, tiene tanto miedo, miedo al rechazo, miedo al fracaso, miedo a no ser nadie, miedo a mover un jodido dedo para apuntar a la cima. Para ellos es muy fácil tronarse un pedo, piensa, pero él creció en un lugar diferente, en otra realidad, donde lo mejor es soñar y temer siempre de esos sueños, porque Dios quiera que no, se pueden hacer realidad y entonces cualquiera podría ser feliz.
No, no puede, ni siquiera sabe si quiere.

NOTA INDEPENDIENTE E INJUSTIFICADA DEL AUTOR:
A veces únicamente basta una lágrima, sólo una, la primera, esa que normalmente es la más difícil, después todo fluye con un caudal semejante que hasta la pinche alma se reseca, y es necesario un poquito de alcohol para reanimarse, otro poquito para levantarse, y unas cuantas botellas para continuar.

Siempre es él el que guarda silencio. Prefiere hablase a sí mismo que a los demás, porque casi siempre él sí se entiende. Miente, él tampoco se entiende. Nunca.
Luego le busca un soundtrack a su vida, pero su vida es tan pequeña e insignificante, descubre que todo le queda demasiado grande, duda incluso si su muerte será capaz siquiera de llenar un ataúd, o una cajetilla de cigarros; duda de que valga la pena el mínimo esfuerzo para seguir adelante, aún así, estúpidamente, sin más arco ni espada o armadura que su piel, se pone a caminar sin rumbo, o a caminar con todos los rumbos, que al final debe de ser lo mismo. Está perdido y además hace frío en alta mar...

Desplieguen las velas!
Capitán los mástiles están partidos en dos. Abrázalos, sujétales con todas tus veinte mil manos. A la orden chingao. Alertas las miradas marinos, no es suficiente. Hemos tocado fondo antes de zarpar capitán.
Abandonen la nave.
Nunca hubo nave, capitán. Sólo estamos usted y yo. Sólo está usted. Solo está usted.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

Hacerse a la mar



Sacarse todos los muebles viejos de la cabeza, menos los sillones rojos y las cortinas marrón.

Quemar las naves incluso antes de zarpar. Zarpar para allá donde los demonios juegan a asustarse… y soñar que despiertas, que ya no hay más leña para avivar la hoguera…



sábado, 5 de noviembre de 2011

En la que sigue bajan




-A dónde me llevas
-Al final
-Siempre quise ir a ese lugar
-Andando, la luna comienza a menguar pero aún es hermosa, caminemos







jueves, 3 de noviembre de 2011

Arrítmico convulsivo




Que se paren los latidos mi corazón mientras duermo, sí, que se paren y aplaudan todos el final de la obra, porque será la última.