jueves, 29 de diciembre de 2011

Con la sonrisa pintada



-y esa sonrisa?                 
-es pintada, creo que maté a alguien…



Salgo a caminar entre las calles y veo tanta vida, y toda apesta; gritos ofertando algo de alegría, algo de ropa y pollo fresco, qué bullicio, nadie se pertenece…
Después regreso aquí, ya sentado frente a mí, alejado del mundo, una vez más me pienso y me digo a fuerza de lágrima fingida y sonrisa forzada “ah, qué muerte la mía, tan discreta, tan llena de vacíos y de nombres mal recordados, tan ausente de suspiros, tan pegada al suelo, casi una tumba, tan lejos, tan cálida y húmeda, tan siempre mía”.
Después no queda nada, así que continúo.











viernes, 16 de diciembre de 2011

Desnudar a una mujer hermosa



Finalmente uno tiene qué reconocer que desnudar a una mujer hermosa no es tan simple y cotidiano como un “me da un café negro para llevar por favor”. No, es indispensable por sobre todas las consideraciones, tomarse su tiempo, tomarse sus descansos, tomarse de las manos y de los ojos y de los hombros, tomarse de cada lunar por oculto que éste se encuentre, tomarse además del ombligo a la primer oportunidad, tomarse de los labios y de las miradas -para mirar aquí por favor, y me da una docena de todo para llevar, si es tan amable-, colgarse de las manecillas del reloj y de sus pequeños senos, los de ella, como si fueran el único y último vínculo hacia ese mundo perverso y deliciosamente real; extender el tiempo y acortar el espacio entre ambos, hasta que sea nulo, finalmente. Ella desnuda, yo desnudo. Mis brazos abrigándola, ella dejándose abrigar…


jueves, 15 de diciembre de 2011

Quédate. No puedo...


Quédate. No puedo… Y cuando me decía “no puedo” me abrazaba y se acomodaba en mi regazo. No tienes que hacerlo, pero me gustaría. No puedo. Insistía, pero sin apartarse un centímetro…
Desde que entró esa noche observé en sus ojos todas las preguntas que necesitaba hacerme pero que, por el bien de ambos, dejaría tiradas a un lado de la cama, junto a su ropa.


domingo, 27 de noviembre de 2011

Muy pinche, tan pinche como sea posible...



Él no es un tipo lindo, tampoco físicamente muy agraciado, no tiene autos, ni casas, tampoco viaja porque no tiene ni un puto centavo, ni siquiera tiene trabajo, mucho menos realidades hermosas para compartir con cualquier hijodevecino que se cruce en su camino, lo mejor de su vida son las historias que se inventa, y últimamente esas historias son pura mierda. Está realmente jodido, pero sabe que podría ser peor; si piensa con calma se le pueden ocurrir hasta 20 formas diferentes para estar más en el hoyo.
Es que no lo entienden, tiene tanto miedo, miedo al rechazo, miedo al fracaso, miedo a no ser nadie, miedo a mover un jodido dedo para apuntar a la cima. Para ellos es muy fácil tronarse un pedo, piensa, pero él creció en un lugar diferente, en otra realidad, donde lo mejor es soñar y temer siempre de esos sueños, porque Dios quiera que no, se pueden hacer realidad y entonces cualquiera podría ser feliz.
No, no puede, ni siquiera sabe si quiere.

NOTA INDEPENDIENTE E INJUSTIFICADA DEL AUTOR:
A veces únicamente basta una lágrima, sólo una, la primera, esa que normalmente es la más difícil, después todo fluye con un caudal semejante que hasta la pinche alma se reseca, y es necesario un poquito de alcohol para reanimarse, otro poquito para levantarse, y unas cuantas botellas para continuar.

Siempre es él el que guarda silencio. Prefiere hablase a sí mismo que a los demás, porque casi siempre él sí se entiende. Miente, él tampoco se entiende. Nunca.
Luego le busca un soundtrack a su vida, pero su vida es tan pequeña e insignificante, descubre que todo le queda demasiado grande, duda incluso si su muerte será capaz siquiera de llenar un ataúd, o una cajetilla de cigarros; duda de que valga la pena el mínimo esfuerzo para seguir adelante, aún así, estúpidamente, sin más arco ni espada o armadura que su piel, se pone a caminar sin rumbo, o a caminar con todos los rumbos, que al final debe de ser lo mismo. Está perdido y además hace frío en alta mar...

Desplieguen las velas!
Capitán los mástiles están partidos en dos. Abrázalos, sujétales con todas tus veinte mil manos. A la orden chingao. Alertas las miradas marinos, no es suficiente. Hemos tocado fondo antes de zarpar capitán.
Abandonen la nave.
Nunca hubo nave, capitán. Sólo estamos usted y yo. Sólo está usted. Solo está usted.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

martes, 8 de noviembre de 2011

Hacerse a la mar



Sacarse todos los muebles viejos de la cabeza, menos los sillones rojos y las cortinas marrón.

Quemar las naves incluso antes de zarpar. Zarpar para allá donde los demonios juegan a asustarse… y soñar que despiertas, que ya no hay más leña para avivar la hoguera…



sábado, 5 de noviembre de 2011

En la que sigue bajan




-A dónde me llevas
-Al final
-Siempre quise ir a ese lugar
-Andando, la luna comienza a menguar pero aún es hermosa, caminemos







jueves, 3 de noviembre de 2011

Arrítmico convulsivo




Que se paren los latidos mi corazón mientras duermo, sí, que se paren y aplaudan todos el final de la obra, porque será la última.

martes, 27 de septiembre de 2011

A tres metros de distancia


…Gira su rostro, por un momento mira los edificios a lo lejos y aspira, la punta del cigarro truena con un estruendo imperceptible para los cuatro oídos que lo podrían escuchar, se consume dejando cenizas, calentando el resto del cuerpo, quemándolo. Por fin gira totalmente, recargada en la pared lo mira dejándose tocar por el ambiente, ve el placer, y a tres metros de distancia lo comparte… Nadie es libre.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Postdata. No te quiero con hijos


Mientras yo, acompañado de un mezcal me preocupo hasta el insomnio por una palabra tan inigualable como “perspicacia”, tú no duermes porque tienes que cambiar pañales, y preparar biberones, tener la cena y la cama calientes para discutir con tu esposo celoso.

(...)

Hace apenas cuatro años que decidiste madurar y cambiar mi dolorosa ficción por un real sufrimiento.
¿Recuerdas qué te dije para que no te marcharas? yo no, pero nunca he dejado de pensar en que no dije lo suficiente.

P.D. Lo que gustes querida, a mi no me cuesta nada.

martes, 13 de septiembre de 2011

Extracto de un diario. FRAGMENTO I

Encontré un diario en un viaje verde. Bueno, en realidad nomás encontré algunas hojas de lo que supongo es un diario... Las leí, creo que poco a poco las daré a conocer.
Por lo que logro comprender la vida era la de un asesino o alguien semejante.




FRAGMENTO I.



Con una mirada serena, de lince, la miraba mirarme desde lejos, con una mirada impúdica que atravesaba todo el salón y chocaba en mi pecho, atravesando por igual mi corazón...
Esa noche no dormimos, teníamos sueño y estábamos cansados, pero sabíamos que esa sería la última noche que podríamos compartir, ella partiría hacia otros colchones, con otras bocas que no serían ya jamás la suya que me dejaba prendida en el cuello. Yo igual partía hacia otros rumbos donde encontraría cuerpos como su cuerpo, nombres como su nombre y bocas que pronto se prenderían por igual en mi cuello, pero nunca más otra como ella.


-"Idea for Large Sculpture #2" Sophie Jodoin-

lunes, 5 de septiembre de 2011

Postales de una supervivencia. La resistencia a la vida.


Caí en el profundo hoyo negro, pero ya no duele… quema como magma en mi interior, cada vena que recorre una y otra vez, ardiendo… y luego algo el ácido apestoso como mi alma, cuarteada. Sí, me siento libre, tan libre como nunca me supe, pero no quiero sentirme libre, no ahora por favor. ¿Así que chingas a tu madre diciendo que nunca fui niño? Me retuerzo, gimo, chillo, araño, grito y me reviento mis tímpanos, ladro pero ya no me escucho afuera. Me escucho desde adentro, como si más que oír fuera pura y simple percepción, resonancia.
Una sola nota de piano que me acompaña desde aquí... la que tú quieras.
Yo corría a los columpios pero nunca llegaba, algunas risas burlonas. Ya te dije que no puedo levantarme, como si un gusano que se arrastra… Siempre me llegó todo al cuello, la misma mierda... Nunca tuve una tina dentro de mi baño… yo no sé nadar. Ya no importa, porque la gente que me ve desde allá, donde estás tú, no hace nada; creen que con llorar me sacarán, creen que unas flores y algo de tierra terminarán conmigo… Todos estamos equivocados. Ayer me raspé la rodilla porque me fui de bruces en la bicicleta, se me rompió un diente. Se me rompió el corazón… no lloré, no, no era de algodón rosa o azul como en la plaza de ese lugar tan lejano. Tal vez sus lágrimas, si no fueran tan saladas, tal vez si fueran lágrimas de cuerda o mecate, tal vez así me servirían de algo. No lo son. Son lágrimas… como todas.
Mejor me sigo retorciendo, gimiendo, chillando, arañando, mejor me voy a sacar los ojos, no me sirve de nada que me traigas merteolate rojo para mis heridas y pomada para que no me salga acné, sobre el hueso pelado no salen granos y tampoco sangre… tal vez un poquito de médula. Cuando le retorcías el pescuezo a las gallinas, las agarrabas y les dabas vueltas como matraca y siempre tronaban al principio, hasta que pufff. Vamos a cacarear.
Allá, de aquél lado los gallos se están comiendo a los conejos recién nacidos, a los que no se alcanzaron a comer sus padres.
Perdón, perdón, lo olvido de pronto… Decía que yo voy a seguir chillando, arañando, gimiendo y retorciendo mis huesos, de todos modos ya nadie me ve, yo no veo a nadie. Cuando apagabas la luz y yo escuchaba pasitos de brujas con brebajes hediondos o pasotes de ropavejeros, también hediondos. Me cago de miedo. Ya no hay ojos, nomás unos huecos muy profundos, fríos y oscuros entre la oscuridad, y entre los gusanos que hacían ruido porque tenían rica fresca comida… pero ya no están. Ustedes se fueron cuando cumplí la mayoría de fracasos y dijeron que ya estaba grandecito.
Voy a seguir removiendo mi polvo, de todos modos no hay ni viento que me desaparezca, el polvo no hace ruido por sí sólo, mi polvo hace ruido blanco.
Ya no queda polvo.
Tengo un vacío en el estómago. Mejor me voy volando, es bello andar por estos rumbos… toda la gente muy mona muy ausente, muy llena de nada.

"Study for Figure Undressing #11" de Sophie Jodoin

lunes, 29 de agosto de 2011

Muy rojo, casi rosa


Como tus dedos no los tocaban se murieron los botones de mi camisa. Imagina lo que le está pasando a mi boca que no le das más besos de paleta de arroz...




 Ilustración de Conrad Roset

domingo, 31 de julio de 2011

Domingo, 12 de diciembre, 2010 / pendejada pura la que escribo O_o

No sé por qué siempre quiero ponerle acento a Diciembre, como que me gusta más así Diciémbre, aunque sea un error... O_o

Normalmente escribo, y escribo muy a mi pesar pura pendejada, muchas me pasan en mi vidita insignificante, muchas las hago más dramáticas de lo real, otras no.

De vez en cuando regreso a lo que escribí... no sé, hace un año o dos, y lo leo, me leo; a veces me doy pena (aquí sonrío sinceramente), otras veces me hacen sentir vacío (que no es lo mismo que nada), y algunas, como hoy, que regresé a finales del año pasado, me doy risa, esto fue lo que leí, este es un fragmento de lo que escribí un domingo 12 de diciembre del 2010:

"Tal vez son todos estos pensamientos y justificaciones una sarta de pendejadas que pretendo me hagan sentir bien… intento mentirme y creerme mis propias mentiras… y creo que lo hago, y creo además que sonrío porque sé que estas patrañas son patrañas como esas cosas que de tan malas, de repente, incomprensiblemente, se convierten en buenas"

En el párrafo anterior hago referencia a un estado general de mi vida en ese momento... chale.
Luego uno voltea la mirada atrás, y es hoy.

lunes, 25 de julio de 2011

una nueva mascota


-Ya viste, compré un gatito, soy su nueva mascota –le dice Raquel a Rodolfo y señala a un costado de la habitación, de donde sale caminando con dificultad un sujeto disfrazado de oso panda, el cual se acerca a ella y se sienta (se deja caer) a un lado para que lo acaricie –no es lindo este bichito? –dice Raquel mientras con se inclina un poco y le acaricia su cabeza
-Raquel, este no es un gato, es un oso
-Es un gatito –reitera ella y voltea a ver al sujeto disfrazado de oso panda, al que le sonríe amistosa frunciendo todo el rostro –verdad? –el hombre disfrazado de oso panda se quita la capucha, su cara de hombre también está pintada de cara de panda, en blanco y negro, asintiendo con la cabeza voltea fastidiado a ver a Rodolfo, y después hace “miau”. Raquel sonríe y se emociona tanto que se abalanza sobre el hombreosogato y lo abraza…
Rodolfo frunce el ceño desconcertado, extiende la mano hacia el gatohombrepanda e instintivamente hace –shitu shitu shitu… ven, ven gatito…

-Dog On A Pillow, (1994), Joel-Peter Witkin-

viernes, 15 de julio de 2011

A veces en esas cosas del amor y eso me porto como una nena

Me has buscado y yo no me escondo, al contrario pero...

A veces pienso en ti y me dan ganas de abrazarte y comerte completita de tanto deseo que me haces sentir, aunque luego se me quitan todas esas ganas y pienso que no eres nada de lo que yo quiero o necesito, es decir… sólo tu cuerpo, pero eso ya no me es suficiente, ni tus piernas ingenuas, ni esas bonitas y firmes tetas, ni tu ombliguito sonriente, ni tus lunares tan ricos, ni tus grandes ojos, ni tu piel deliciosa o tu cadera tan besable, tan comible... no, necesito más, quiero que soñemos juntos, que me lleves a caminar, que decidas si quieres helado de limón o de galleta, que me digas “sí te quiero y quiero estar contigo” (sin que tengas que mentir), quiero que sepas quién soy yo, o al menos, que quieras saber quién soy yo, aunque no sea tanto como yo quiero saber quién eres tú; me gustaría que supieras al menos un poquito qué quieres de mí, o al menos que sepas un poquito qué quieres de ti, qué quieres compartir, qué quieres que sepa, qué quieres que ame, o que odie de ti, qué quieres tú amar y qué quieres odiar.

Es que puede ser tan importante el querer algo, por ejemplo un ciego de nacimiento quiere ver, aunque no conozca el significado de eso: “ver”. Por ejemplo un bebé quiere regresar al vientre de su madre de recién que lo sacan de ahí, aunque no sepa ni dónde está ni dónde estaba antes. Por ejemplo la luna quiere al sol, porque con él siente que ella puede brillar.

Por ejemplo, yo quiero quererte, aunque no sepa bien qué es eso: “querer”; aunque no sepa bien quién eres tú, aunque aún tampoco sepa quién soy yo…

"Liquid" de Alyssa Monks

jueves, 14 de julio de 2011

D: sólo fue un sueño "casihúmedo"



-Anda, vente conmigo, viviremos juntos en todas partes y nadaremos desnudos entre el viento y las nubes, si quieres podrás dormir sobre mi pecho cuando estés cansado y te daré de beber agua de mi boca, comerás carne de mi carne y yo de ti, como caníbales que se aman por sobre todas las palabras del mundo que expresan belleza. Nunca te odiaré, y si lo hago un poquito alguna vez, será con tanta dulzura que no podrás rechazar mi calor… seré tuya y tú serás mío y de otras si así lo deseas; yo no pido mucho, no pido nada, sólo que estés a mi lado para compartirme, para compartirnos y tener muchos besos, hierba y rico sexo. Mis padres tenían mucho dinero, con la herencia que me han dejado podrás dedicarte a escribir toda la vida y yo a ser tu musa, podemos comprar alguna editorial y publicar todo lo que quieras aunque la gente no lo lea, viajaremos siempre y nos embriagaremos sin importarnos nada… te quiero, te amo… ven, por favor.
-Lo siento guapa, yo ya quemé mis naves antes de que tú llegaras. Pero gracias de todos modos por las palabras, los sentimientos y todo eso
-…IMBÉCIL!! Te odio… eres un fracasado, nunca podrías tener a una mujer como yo a tu lado, no eres lo suficientemente hombre, además tienes el cerebro del tamaño de tu ombligo y te estás quedando calvo… no eres nadie
-Yep… nadie
-AAhHjjj!! Te odio!!
Ya cuando ella dio media vuelta y se fue tan encabronada, se repite él torpemente “Yo también… yo también me odio, guapa”


La pintura es "Rockets of Desire" de Maureen Chatfield

lunes, 11 de julio de 2011

Cuando abrieron su tumba se dieron cuenta de que no estaba... "se aburrió de estar muerto y se ha marchado", dijo alguno

Salgo a caminar entre las calles y veo tanta vida y toda apesta, gritos ofertando algo de alegría, algo de ropa y pollo fresco, qué bullicio, nadie se pertenece…

Después regreso aquí, ya sentado frente a mí, alejado del mundo, y una vez más me pienso y me digo a fuerza de lágrima fingida y sonrisa forzada “ah, qué muerte la mía, tan discreta, tan llena de vacíos y de nombres mal recordados, tan ausente de respiros, tan pegada al suelo casi una tumba, tan lejos, tan cálida y húmeda, tan siempre mía”.

Después, después no queda nada, más que continuar.

Arte de Conrad Roset (desconozco el título)

viernes, 8 de julio de 2011

Una más de las "necrologías fútiles"


Sacarse todos los muebles viejos de la cabeza, menos los sillones rojos. Quemar las naves antes de zarpar… zarpar para allá donde los demonios juegan a asustarse… Y soñar que despiertas, que ya no hay más leña para avivar la hoguera…


Foto de Nan Goldin

jueves, 30 de junio de 2011

Y que quede claro, no cualquier par de piernas llenan tus medias verdes


No te debí haber leído, tampoco debí ver tu rostro, igual ya es tarde para lamentaciones o conjuros contra los sueños biensoñados.
¿Ahora después de ti qué me queda?
Ya las demás personas me parecerán globos de colores, objetos llenos de aire intentando aparentar cosas, que igual pueden explotar o permanecer tan inertes que parecen muertos, pero vivos, porque tienen aire, carajo.
Soy un despilfarro de deseos y sé que nunca serás tú. Malditos sean estos ojos que se inmiscuyeron donde tu imaginación se dilata y reina por sobre los colores y las aves y las plumas y las recámaras con dos personas y las montañas altísimas casi como la más grande de todo el mundo.
Ya el frío no me sabrá a frío, ni el café me helará los huesos. Creo que comenzaré a transformarme en un espantapájaros, con lo mucho que me gustan los pájaros; de todos modos miento, nunca me han interesado esas cosas con plumas y alas y que vuelan alto. Pero creo que no, no seré un espantapájaros, más bien un espantagente… con lo mucho que me gusta la gente, carajo, otra vez miento, debería de estar agradecido, por fin estaré solo.
Ya no queda nada.
Quedan tus letras.
Ya no quiero nada.
Quiero tus letras…
Te quiero a ti, pero no vienes, como siempre ya es de noche y afuera llueve, adentro también agua de mar. Bendita, que Dios te cuide.

 La pintura es "Devil Child", de Mauree Chatfield