viernes, 15 de abril de 2011

Entonces ya jamás podrás contenerlo, ni contenerte en él… porque ese líquido escarlata que es la vida correrá por sobre tus manos y pintará tus brazos, tu pecho y tu corazón, y lo beberás pero no saciará tu sed y necesitarás con urgencia demencial cada vez más de eso que creerás emana del cáliz que contiene la vida eterna, y te sentirás desbordado pero nunca satisfecho. Luego entonces todos en una misma voz te gritarán “culpable” con piedras, palos y miles de hogueras… y te sabrán culpable, y así mismo te juzgarán, porque su menguante raciocinio no les permitirá ver más allá de un palmo de su rostro. Y sólo tú en tu implacable sabiduría, te reconocerás como el libertador. Pero debes de saber que yo tengo apartado ya un lugar especial para ti a mi costado, en el reino que pronto te pertenecerá, desde el cual podrás ejercer tu fatal venganza que desde hoy te digo, ya te pertenece. Y todos clamarán por ti, exigiendo descarnados la bondad que antes ya habrán asesinado…


Entonces ya jamás podrás contenerlo, ni contenerte en él… porque ese líquido escarlata que es la vida correrá por sobre tus manos y pintará tus brazos, tu pecho y tu corazón, y lo beberás pero no saciará tu sed y necesitarás con urgencia demencial cada vez más de eso que creerás emana del cáliz que contiene la vida eterna, y te sentirás desbordado pero nunca satisfecho.

Luego entonces todos en una misma voz te gritarán “culpable” con piedras, palos y miles de hogueras… y te sabrán culpable, y así mismo te juzgarán, porque su menguante raciocinio no les permitirá ver más allá de un palmo de su rostro. Y sólo tú en tu implacable sabiduría, te reconocerás como el libertador.

Pero debes de saber que yo tengo apartado ya un lugar especial para ti a mi costado, en el reino que pronto te pertenecerá, desde el cual podrás ejercer tu fatal venganza que desde hoy te digo, ya te pertenece.

Y todos clamarán por ti, exigiendo descarnados la bondad que antes ya habrán asesinado…

Amen…

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