Maldición, ayer por la noche no podía conciliar el sueño… me exaltaba descubriendo pensamientos en mi cabeza de alguien que no era yo… y si alguna vez pensé que salirme de mi cabeza o cambiar la mierda que circula dentro de mí por la de alguien más sería lo mejor… ahora no sé qué pensar; es decir, creí que si llegaba a suceder algo semejante sería interesante, excitante, por qué no… Pero las cosas no pasaron así. Me levantaba asustado, no sabía lo que pasaba (ni lo que pensaba), ni siquiera sabía si eso realmente podía estar pasando…
Pues pasó, y sentí miedo.
Y esto se estuvo repitiendo durante más de dos horas, cerraba los ojos, y como encendido por un interruptor, automáticamente llegaban ideas a mi cabeza, no recuerdo exactamente de qué se trataban… sólo que eran enunciados, algunos incongruentes, otros tan congruentes que además de “idearlos”, era capaz de verlos, sentirlos incluso… y no eran precisamente de cosas… digamos agradables… eran cosas perturbadoras, que incluso a mí me asustaban…
¿Realmente podrá por fin estar pasando? porque siempre he creído que tarde que temprano perderé el control de mi imaginación, que llegará un punto en el que la realidad y la ficción chocaran en un pequeño vórtice, generando una explosión o algo así en el que cada cual (la realidad y la ficción) tomará rumbos distintos, dejando a este cuerpo que habito y a esta cabeza que presume dominarlo con un paso vacilante, rayando en la locura… pero siendo sincero, siempre pensé que sería más tarde que… sí, temprano.
O acaso será posible… es que, es cierto, hay cosas que la capacidad del ser humano no puede ni podrá jamás comprender, de hecho tengo el firme convencimiento de que lo que la especie humana puede comprender es únicamente una porción realmente insignificante de todo lo que nos rodea… entonces… ¿podrá estar pasando? alguien, algo, de alguna otra parte (no quiero reducir este aspecto con límites humanos), está intentando suplantarme, tal vez intercambiar experiencias, tal vez preparándome para algún cambio. No creo que sea nada bueno, o tal vez es mi temor a lo desconocido, pero eso es normal… Un cambio… en realidad eso deja una posibilidad ilimitada de situaciones que se pueden desatar, pero es justo como me siento.
Si tan sólo pudiera tener alguna pista, algo sólido sobre lo que pudiera moverme… pero no, no tengo nada, todo es como si me moviera sobre alguna sustancia extraña. Todo suena tan falto de razonamiento lógico, pero, qué es lógico… tal vez sembrar la duda es un procedimiento que ese “algo, o alguien” necesita para lograr su objetivo sobre mí, cualquiera que sea ese “objetivo”.
No sé si hoy pasará una vez más. Por un lado (un lado risiblemente reducido) deseo que sí, que se repita una vez más… ese es el lado curioso, el lado que desea saber el por qué de las cosas, ese pinche lado que tal vez en algún momento me mate… y por el otro lado (que obviamente abarca la mayor parte de mi sentimiento), deseo que no vuelva a pasar. Nunca…
Ya veremos… si ese “cambio”, o cosa, o acción o situación o cualquier situación que pase, se hace realidad, espero estar lo suficientemente cuerdo como para registrarlo…
Justo ahora deseo que la locura lo sea todo, no sé si podría soportar algo distinto.
Esa frase, "deseo que la locura lo sea todo..." es antológica, de veras, me la he apuntado para que no se me olvide nunca.
ResponderEliminarUn abrazo y mil gracias por tu comentario