No me gusta ir a la cama con restos de música en la cabeza, o con letras urgentes entre mis manos… no me gusta, y sin embargo cuando me esperas tú ahí, lo hago sin pensármelo tanto, y entonces no me importa dejar los restos de música en mi cabeza ni las letras urgentes entre mis manos, porque en ti encuentro algo más… y prefiero ir a la cama contigo, y después regresar a la música, regresar a dejar las letras de mis manos entre letras de un papel que no es tu piel, y te dejo dormir mientras yo sigo vivo, y después regreso a ti una vez más vacío, sincero, abierto y fugaz… y tú me llenas una vez más, y me llevas a la cama y al suelo, y rodamos, y caemos y nos levantamos… y te duermes y entonces me duermo, dormimos, cada quién en su sueño, en su pesadilla, cada quién, individuos, como siempre lo somos, aun y cuando aseguras que en la cama tú y yo somos una sola cosa, aún y cuando yo te digo que sí para que tu entrega sea más profunda, y te miento, y lo hacemos los dos, y después te vas sin decir nada… y yo regreso a escribir y a la música en mi cabeza… y me quedo solo, con mis mentiras, con tus verdades… y te encuentro perfecta en el recuerdo, aunque sé que no lo eres, que no eres ni recuerdo ni eres perfecta… y escribo, y me quedo sólo, y me quedo vacío… y sé entonces, tengo la certeza de que muy pronto tú regresarás.
…
Porque soy cínico, y le tengo miedo al miedo que sientes de que te diga la verdad, y guardo silencio, y dejo de ser cínico por miedo, por tu miedo y el mío, por ambos miedos juntos que ya suena a mucho. Y me oculto, me encubro, me escondo, me simulo, me reservo… y corro la cortina, e imagino que me entiendes, que me sobrentiendo. Creo que ensordezco. Y me reservo la libertad de imponer el silencio, y paso, sufro, soporto, tolero, aguanto cuántos sinónimos… Y salto. Y te amordazo y te callo, y te obligo a guardar silencio (a guardarlo donde solo tú sabes)… y me expongo, me abro, y tú callada, ya sin miedo yo, tú sin miedo, me dejas ser el cínico inquebrantable que aseguro que soy, pero aun así, miento, por tu miedo y el mío juntos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario